viernes, 4 de julio de 2014
Noche en silencio
No.no.no...
Para.
Cállate.
Silencio.
Deja que el sueño enturbie lo que siento.
Deja que lo convierta en silencio
Vacío.
Sólo eso
Y duele
Agarrota el pecho
Los músculos se van poniendo cada vez más rígidos
Silencio. Calla.
No delates al dolor
Gota que cae poco a poco, regodeándose.
Cruel.
Silencio.
Que nadie oiga esto
Pecho que late a ratos
Restos de una vida.
Silencio.
Lágrima . Que el sueño calle el sufrimiento.
jueves, 3 de julio de 2014
Lo intento
viernes, 20 de junio de 2014
Escuela de teatro La Seducción. Primer día, primera impresión.
"Un miedo, un amanecer, el no saber del nuevo día, del mañana, del hoy y el ahora. No saber y, sin embargo vivir.
Una puerta se nos abre con cada experiencia vivida y en un parque por la mañana quedamos para ir a una salida. El parque daba juego, risas por la mañana, miedo y desdicha para el que sueña sin ganas. Y aquellos que estabamos en nuestra más sincera ilusión cada paso nos helaba el corazón. Caminamos nerviosos hacia un fin no predicho, caminamos sin prisa pero sin descanso y llegamos a unas puertas que no habíamos imaginado... danza, arte, teatro. Todo aquello que nos asusta, estar encima de un escenario no es sufrir, es vivir.
Las puertas se nos abren entre cariñosos recibimientos, sonrisas, nervios, miradas que no saben que decir, sorpresa de quienes nos reciben, todo es nuevo para mi.
Poco a poco entramos en un mundo, un mundo que no imaginábamos poder hacer nuestro, ya que es nuestro mundo. Sala a medio oscuras y la penumbra de los labios que sin tener conocimientos tiemblan como flanes, con un corazón latiendo desbocado en nuestro interior.
Palabras comienzan a desvelar nuestra encerrona ilusos que creíamos saberlo todo, y sin embargo no deja un sabor amargo, renace la ilusión por el no saber que hacer. Una performance decíamos algunos asustados tras ver el cartel, algo fuera de aquí en nuestra intimidad, donde nadie nos vea, donde no sea necesario dar la cara para seguir.. que equivocados.
Una muestra de arte, calentamiento, nervios, el sonido de corazones que comienzan a funcionar como si solo fuese uno. Un apagón, oscuridad, pies en el suelo, respiraciones entrecortadas y silencio... y de pronto, sin aviso: una luz. Caras de serenidad, de entrega, de pasión, de querer ser más, de abrirnos su mundo, un mundo que todos compartimos ya que lo sentimos, ese sentimiento nos hace uno, uno que necesita salir.
Movimientos tenues abrazan nuestra mirada, movimientos con pasión sin rabia, sin maldad, la persona enfrentándose a sí mismo y el como juez y jurado, como actuación y escenario. Poco a poco comienza la locura, el sentido, movimientos y música, miradas y sueños, palabras mudas y un solo eco. Nosotros dentro, muy dentro de cada paso, cada agitación salto o voltereta, a todos se nos iba la cabeza, la cabeza que era corazón, corazón que se había quedado sobrecogido. Una muestra de lo que sentimos, pero eso no es nada, nada de lo que viene después. Rabia, furia, locura. Y calma, amor, relación, conexión... Un frenesí de movimientos que fueron disminuyendo poco a poco, como el rocío se deposita sobre cada hoja para conseguir esa gota, esa esencia ese final que nos transporta.
Pero si todo fuese eso no sería tan impresionante, es impresionante en tanto que nosotros no hemos sido espectadores, ya que hemos podido experimentarlo en nuestra piel, tras dejarnos el dulce sabor de la interpretación.
Voluntad, libertad de decisión, sobrevivir, sacar fuerzas de donde no la tengamos para seguir adelante. El pecho latiendo desbocado, las manos tiemblan, la voz no sale, aquellos con los que compartes el camino vienen con nosotros, nos miran, nos apoyan, sonrisas... y su fuerza. Protagonistas de una obra que somos nosotros mismos, protagonistas y guionistas. Un todo, respirar todos juntos, al son de "prevenidos" y volar. Volar con un personaje que no es el nuestro, volando con un personaje que se asemeja mas a aquel niño burlón que regañaban en el colegio. Volando como si fuéramos libres."
sábado, 24 de mayo de 2014
Sola
Errores
Cuando te das cuenta de que cometes un error siempre te preguntas: ¿Qué hacer? hoy me han enseñado algo con una simple anécdota.
Cuando alguien va en un tren, autobús o metro, medios que nos transportan de un lugar a otro siempre cabe la posibilidad de el accidente y con el la necesidad de salir del paso, como en los errores. Por ello nos encontramos en estos lugares un pequeño martillo para romper los cristales y este, a su vez va metido en una caja que dice: "Para abrir, romper el cristal" y con esto nos preguntamos: si necesitamos el martillo para romper el cristal ¿como vamos a romper otro para acceder a la herramienta que nos permite solucionar nuestro problema? En si encierra una bella paradoja que a mi lo que me viene a decir es:
Cuando no tienes herramientas para desentrañar lo que debemos solucionar buscamos y a veces escogemos soluciones poco convenientes, como podría ser darle golpes al cristal con las manos desnudas. Pero entonces nos encontramos con un martillo, una nueva esperanza de solucionarlo y cambiar pero hay barreras delante, las mismas barreras que había para romper el cristal, pero si las barreras son todas las mismas ¿Para qué seguir? ¿Por qué esforzarse? Porque una vez que consigues acceder a ese martillo, esa herramienta indispensable para poder conseguir nuestros objetivos te llevas contigo un experiencia, la experiencia de superar un problema, de volver a intentarlo y ahora sabiendo todo lo que tienes detrás, de crear algo mejor y de aprender.
Y todo esto por mezclar mal la escayola. Increíble. Gracias por tu anécdota Elizaberta.
Arte y sensaciones
21 de febrero
Hoy tengo un nudo en el pecho.
Las personas somos sensibles a cambios, a estados, a sensaciones y hoy he tenido mucho de todo esto.
Comencemos con lo malo, que es con lo que comienza el día, con decepciones y malas caras, ilusiones perdidas entre sonrisas fingidas. Todo aquel que te rodea forma una parte importante de tu mundo aunque sea negativa en muchos casos y cuando algo desaparece notas ese vacío, cuando ahogas la paciencia entre sueños inalcanzables, agotas a quien te rodea. Mi paciencia... a veces no se si alegrarme de que sea infinita, supongo porque también he tenido sueños inalcanzables, sueños que la vida te lleva por ellos, por experiencias que se deben superar, madurar, crecer como persona, aprender de lo errores y nunca lamentarse de lo ocurrido.. Nunca aprendes tanto de la vida como con un buen golpe, aunque duela.
¿A qué viene todo esto? A las personas y las sensaciones, cosas que he vivido
Hoy a parte de caras largas y decepciones y con todo esto me he dado cuenta que la vida es maravillosa. Gracias a bellas artes , la carrera de la que me enorgullezco de formar parte, miro el mundo de forma muy distinta. Y este nudo fatigoso de las primeras horas del alba se han transformado en un estado de extrema sensibilidad y con la propuesta dé un nuevo proyecto escultórico mi mente ha empezado a maquinar y con ello a crear, algo extremadamente precioso, el arte de vivir, de ser yo.
Y para culminar aun mas el día de actos que tocaban mi sensibilidad: una inauguración de una exposición donde una obra parecía que me hablaba solo a mí, intentaba apartar la mirada pero me atrapaba de nuevo. La escultura dé Elizaberta, contaba con la delicadeza dé una flor bañada en gotas de rocío, la identidad del cabello de su autora, y la desnudez de una gasa. Separaba su identidad y eras tu la que estaba desnuda.
Simplemente arte y sensaciones.
miércoles, 10 de abril de 2013
La mierda moderna.
A donde nos lleva este mundo loco de desgracias y desgana donde la propia vida es un castigo y la esperanza de los más ilusos. Son felices aquellos que menos saben y lo que la gente no sabe, si no puede sacar nada de ello, no le interesa. El día a día es un tedio horrible y las personas que te rodean van desdibujadose poco a poco, como sombras grises sin nombre ni alma. Caminas por la calle y es difícil encontrar una cara amable, una sonrisa que no necesite razonamiento, la gente sonríe cuando es feliz y la felicidad hace mucho que se perdió.
Ella se encuentra sola, aunque sabe que la respaldan. Tiene esa sensación de vacío, de no sentirse capaz de salir a la calle y sonreírle a los niños, como hacía antes, de sonreir a cualquier persona cercana, aunque no se conocieran de nada, la felicidad brotaba de su corazón hasta sus ojos y sus mejillas pero y ahora...ahora sólo brotan lágrimas... Todo se ha perdido.
Tiene miedo porque no quiere revelar sus pensamientos, sus sentimientos, su debilidad.
En ciertos momentos a aquellos que más cerca tiene no puede ocultar la verdad: las ganas de llorar, las miradas perdidas, el no ser capaz se sonreír y que lo más que salga de su cara sea una mueca, la nostalgia que la inunda y la soledad que habita en ella desde cría. Piensa tantas cosas y luego no es capaz de decirlo con palabras... Con dos palabras es capaz de recordar una vida entera de suplicios y se le saltan las lágrimas aunque no quiera, aunque no esté especialmente triste.
Y si fuera posible explicar todo lo que pasa por su mente cada vez que mira a un lugar, cada vez que se va a dormir no sería necesario explicar que se ha quedado sin fuerzas para vivir.
Un nuevo comienzo se avista en su horizonte y tiene tanto miedo de volver a pasar los mismos suplicios, los mismos problemas y sentimientos. De arrastrar con ella a un abismo a quienes ama que no puede articular palabra, ni puede concentrarse en su día a día. Y si consigue irse es una cobarde por huir de todos los recuerdos pero ya no puede más. Ya no sabe que hacer para levantar su moral.
La vida moderna la llaman, la mierda moderna la llamo. Hoy en día ni se vive ni se deja vivir. Como carroñeros se conforman muchos, y aquellos que luchan acaban apaleados, sin ganas de seguir, en bares ahogando sus penas en un vaso de olvida-penas pero esa no es la solución ya que siempre hay más, nadie puede quedarse en el camino porque significará que habrá perdido ante un mundo injusto donde puedes encontrar tu paraíso feliz pero sólo dentro de ti.